domingo, 7 de diciembre de 2008

Ya emitido


Un recuerdo se hizo poesía. Ahora lo recuerdo y losé muerto, porque ha vivido.
Fui su creadora y desbastadora. Por ser tan bello, tan perfecto dentro de todos sus defectos.
El verlo frágil e inestable, seguro y orgulloso, el simple echo de verlo provocó el intento.
Desvanecí mi cosecha, ya desecha.
Era un castillo de arena que arrimé entre olas y viento, que destruí con apenas un soplido,
siendo este cómplice del mismo tiempo.
Acá lo sumerjo, en masas de agua salada y así retenerlo un instante más.
Dejo al cielo secar mis lágrimas para sentir tu próximo abrazo, un primer y último abrazo.
Entonces vuelvo a olvidar ese adiós, que en silencio he soportado no emitir,
desde antes de perderte, justo luego de perderme en ti.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Tempestad


Anoche un estallido de trueno
suscitó una tormenta eléctrica.
Yo sobresaltada,
le temía al cielo.
Temía que quizás el cielo se derrumbase
y haga esta tierra pedazos.
Vos a mi lado me abrazaste,
me susurraste al oído
que no tenga miedo,
que nada de ello iba a pasar,
si yo estaba con vos.
Tus palabras me invitaron al sueño,
a fantasear.
Todos mis miedos volaron hacia otra dimensión.

El día amaneció gris y te lo advertí,
me besaste la boca como el rocío cae al suelo.
Apenas sentí tus labios mojar los míos.
Algo precipitada, promulgué palabras de adiós.
Te fuiste con la mañana
cuando un cielo un poco gris y un poco negro,
me contaron la desventura.
Las nubes estaban a punto de colapsar,
a punto de estallar.
Cerré la puerta y perpleja volví a la cama,
Comenzó a llover mi corazón,
no estabas para cuidarme,
no viste llover mi alma,
siquiera te agobiaste
de la humedad que avecinó ante tu próxima ida.
Y ahora estoy empapada,
montada a la furia que desató tu ausencia.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Placer de Muerte


Su instantánea muerte es el placer recorrer mi cuerpo.
El abuso preciso de una impecable necesidad feroz.
No emana aire que no desee ser, lo que debido y cauteloso respiras.
Casi imperceptible se detiene sobre mi pecho, y siente la voluptuosidad
ante un abrupto movimiento. Sus latidos resuenan sin cesar.
Mi piel empapada en sudor consume su propio ardor.
No existe tal sensación, se deleita por insistencia.
Ella mira, sin saber que mira. Me ve, sin hacerlo realmente.
Con un sólo suspiro exhalo aquel inerte dolor, provocado por su mediocre existencia.
Ya no dejo que me asfixie.Ya siquiera me entumece su olor.
Lo ahogo en el intenso jugo efervescente que segrega mi depravada boca
al poseer tus labios, tu cuerpo, tu inmensidad.
Ante milésimos intentos agobiantes, logro olvidar las convulsiones
de mi memoria asmática. Finalmente, desaparece entera y extrañamente.

Por Sarah Kane














Quiero dormir a tu lado y hacerte las compras y cargarte las bolsas y decirte cuánto me gusta estar contigo pero me siguen obligando a hacer estupideces (...)Y quiero jugar a las escondidas y regalarte mi ropa y decirte cuánto me gustan tus zapatos y sentarme en el borde de la bañera mientras te bañas y hacerte masajes en el cuello y darte besos en los pies y llevarte de la mano e irme contigo a cenar y que no me importe que comas de mi plato y encontrarme contigo en el Rudy's y hablar del día y escribir tus cartas y llevar tus cajas y reírme de tus paranoias y regalarte discos que nunca escucharás y ver películas buenísimas y ver películas malas y quejarme del programa de radio y hacerte fotos mientras duermes y levantarme para prepararte café con tostadas y pancitos y salir contigo a tomar un café al Florent en medio de la noche y dejar que me robes los cigarrillos y que nunca tengas fuego y contarte lo que vi en la tele la otra noche y acompañarte al oculista y no reírme de tus chistes y desearte por la mañana pero dejarte dormir un poco más y mientras darte besos en la espalda y acariciar tu piel y decirte cuánto me gusta tu pelo, tus ojos, tus labios, tu cuello, tu pecho, tu culo y sentarme a fumar en la escalera hasta que vuelva tu vecina y sentarme a fumar en la escalera hasta que vuelvas y preocuparme cuando te atrasas y asombrarme cuando te adelantas y regalarte girasoles e ir a tu fiesta y bailar hasta quedar negro y estar triste cuando me equivoque y feliz cuando me perdones y mirar tus fotos y desear haberte conocido desde siempre y sentir tu voz en mis oídos y sentir tu piel contra mi piel y tener mucho miedo cuando te enojes y se te ponga un ojo negro y otro azul y tu pelo hacia la izquierda y una cara de oriental y decirte estás preciosa y abrazarte cuando estés ansiosa y abrazarte más cuando sufras y desearte sólo con olerte y abusarme al tocarte y gemir cuando esté a tu lado y gemir cuando no esté a tu lado y babear sobre tu pecho y envolverte toda la noche y sentir frío cuando me quites la manta y sentir calor cuando no lo hagas y derretirme cuando sonrías y desintegrarme cuando rías y no entender y preguntarte por qué crees que te estoy rechazando cuando no te estoy rechazando y preguntarme cómo puedes pensar que yo sería capaz de rechazarte a tí y preguntarme quién eres, pero aceptarte igual y contarte acerca del ángel del niño del bosque encantado que voló sobre el océano porque te amaba y escribirte poemas y preguntarme por qué no me crees y tener un sentimiento tan profundo que no encuentra palabras y querer comprarte un gatito y sentir celos de él cuando reciba más atención que yo y retenerte en la cama cuando te tengas que ir y llorar como un bebé cuando finalmente te vayas y vaciar los ceniceros y comprarte regalos que no quieras y llevármelos otra vez y pedirte que te cases conmigo y que me digas que no otra vez, pero siempre fue en serio desde la primera vez y deambular por toda la ciudad pensando que sin tí está vacía y querer todo lo que quieres y pensar que me estoy perdiendo a mí mismo y saber que contigo estoy a salvo y contarte de mí mismo lo peor e intentar darte lo mejor porque lo mereces y contestar tus preguntas cuando prefiera no hacerlo y decirte la verdad cuando en realidad no quiera e intentar ser honesto porque sé que lo prefieres y pensar que todo se acabó pero aferrarme allí durante diez minutos más hasta que me eches de tu vida y te olvides de quién soy e intentar acercarme a tí porque es hermoso aprender a conocerte y el esfuerzo vale la pena y hablarte mal en alemán y peor en hebreo y hacer el amor contigo a las tres de la madrugada y de alguna manera comunicarte ese amor abrumador, arrasador, incondicional, omnipresente y sempiterno que enriquece el corazón y libera la mente, ese amor eterno y presente que siento por tí.

viernes, 17 de octubre de 2008

Letras y Letras




Es increíble como las letras,
se van adueñando de la hoja.
Parece como si viajaran
y en tanto se buscáran
sin saber muy bien,
porqué, cuando y cómo.

Me fascina seguirles con el tacto,
Atrapar su exacto destino.
No comprender las formas
de su trazo empedernido.

Desde la punta de mi lápiz
Atraviesan el espacio.
Juegan a encontrarse,
a entregarse,
a besuquearse
y de pronto,
son millones y millones.
No paran de crear más,
Se clonan con sólo conocerse.
Apenas se roza una con otra
se abrazan para nunca soltarse
y así sucesivamente.

Es de este modo,
que mi hoja queda inundada.
Ellas se van derramando,
desplegando hacia quien sabe donde.
Yo me pregunto cuando
ésta ronda de letras se detendrá,
debe de estar algo mareada,
aunque nada es muy preciso.


Los volúmenes de sus articulaciones invisibles,
indivisibles,
las atan,
las zamarrean
y chorrean bajo mis dedos
cubiertos de crema nauseabunda.

Todo cuaja en este acto soberano.
Y es ahora que por fin sonrío,
sin necesitarlo,
sin pensarlo,
sin ocultarlo
y aunque no lo crean
todo es cuestión de letras.

La verosimilitud
no es para mi,
más que un cuento amorfo
que ensancha armoniosamente.

martes, 14 de octubre de 2008

LUCAS, SUS LARGAS MARCHAS por Julio Cortazar




Todo el mundo sabe que la Tierra está separada de los otros astros por una cantidad variable de años luz. Lo que pocos saben (en realidad, solamente yo) es que Margarita está separada de mí por una cantidad considerable de años caracol. Al principio pensé que se trataba de años tortuga, pero he tenido que abandonar esa unidad de medida demasiado halagadora. Por poco que camine una tortuga, yo hubiera terminado por llegar a Margarita, pero en cambio Osvaldo, mi caracol preferido, no me deja la menor esperanza. Vaya a saber cuándo se inició la marcha que lo fue distanciando imperceptiblemente de mi zapato izquierdo, luego que lo hube orientado con extrema precisión hacia el rumbo que lo llevaría a Margarita. Repleto de lechuga fresca, cuidado y atendido amorosamente, su primer avance fue promisorio, y me dije esperanzadamente que antes de que el pino del patio sobrepasara la altura del tejado, los plateados cuernos de Osvaldo entrarían en el campo visual de Margarita para llevarle mi mensaje simpático; entre tanto, desde aquí podía ser feliz imaginando su alegría al verlo llegar, la agitación de sus trenzas y sus brazos. Tal vez los años luz son todos iguales, pero no los años caracol, y Osvaldo ha cesado de merecer mi confianza. No es que se detenga, pues me ha sido posible verificar por su huella argentada que prosigue su marcha y que mantiene la buena dirección, aunque esto suponga para él subir y bajar incontables paredes o atravesar íntegramente una fábrica de fideos. Pero más me cuesta a mí comprobar esa meritoria exactitud, y dos veces he sido arrestado por guardianes enfurecidos a quienes he tenido que decir las peores mentiras puesto que la verdad me hubiera valido una lluvia de trompadas. Lo triste es que Margarita, sentada en su sillón de terciopelo rosa, me espera del otro lado de la ciudad. Si en vez de Osvaldo yo me hubiera servido de los años luz, ya tendríamos nietos; pero cuando se ama larga y dulcemente, cuando se quiere llegar al término de una paulatina esperanza, es lógico que se elijan los años caracol. Es tan difícil, después de todo, decidir cuáles son las ventajas y cuáles los inconvenientes de estas opciones.

sábado, 4 de octubre de 2008

Cielo


Cada vez que miro el cielo recuerdo tus ojos. Recuerdo cuanto lo amabas. Se que por él amas la tierra entera. Ámame como al cielo. Llévame a él. Deslizame dentro de su superficie. Dibuja mi cuerpo en las nubes.
Soñame cubierta de estrellas. Inunda de lágrimas mis ojos cuando llueva.

Como ser un gran escritor



Tienes que cojerte a muchas mujeres bellas mujeres, y escribir unos pocos poemas de amor decentes y no te preocupes por la edad y los nuevos talentos. Sólo toma más cerveza, más y más cerveza. Anda al hipódromo por lo menos una vez a la semana y gana si es posible. aprender a ganar es difícil, cualquier pendejo puede ser un buen perdedor. y no olvides tu Brahms, tu Bach y tu cerveza. no te exijas. duerme hasta el mediodía. evita las tarjetas de crédito o pagar cualquier cosa en término. acuérdate de que no hay un pedazo de culo en este mundo que valga más de 50 dólares (en 1977). y si tienes capacidad de amar ámate a ti mismo primero pero siempre sé consciente de la posibilidad de la total derrota ya sea por buenas o malas razones. un sabor temprano de la muerte no es necesariamente una mala cosa. quédate afuera de las iglesias y los bares y los museos y como las arañas, sé paciente, el tiempo es la cruz de todos. más el exilio la derrota la traición toda esa basura. quédate con la cerveza,la cerveza es continua sangre. una amante continua. agarra una buena máquina de escribir y mientras los pasos van y vienen más allá de tu ventana dale duro a esa cosa, dale duro. haz de eso una pelea de peso pesado. haz como el toro en la primer embestida. y recuerda a los perros viejos, que pelearon tan bien: Hemingway, Celine, Dostoievski, Hamsun. si crees que no se volvieron locos en habitaciones minúsculas como te está pasando a ti ahora, sin mujeres sin comida sin esperanza... entonces no estás listo toma más cerveza. hay tiempo. y si no hay, está bien igual.


Charles Bukowski

domingo, 28 de septiembre de 2008

Cara a cara


Cuando dimos cuenta del amor,
fuimos felices.

Volamos y reímos.

Cuando dimos por sentado al amor,
fuimos idiotas.

Tragamos y dormimos.

Cuando emprendimos el llanto de la desconfianza,
fuimos historia.

Volvimos y prometimos.

Cuando juntamos retazos mutados,
fuimos torbellino.

Gritamos y ensordecimos.

Cuando secuestramos al tiempo,
fuimos tren de media noche.

Revoloteamos y sacudimos.

Cuando agotamos las miradas, los actos y las palabras,
fuimos nosotros.



sábado, 20 de septiembre de 2008

Hacemos algo?


No creo tener ganas de todo
aunque si tengo muchas de algo.
Son ganas abrumadoras,
inmensas,
exuberantes,
inexplicables.
Me seducen y luego me invitan a la nada.
Yo las provoco sin saber muy bien porque.
No me importan demasiado los motivos
pero te desbordo de porqués insólitos
cuando adormeces,
cuando atonteces,
y también cuando amaneces.
Te pregunto aunque ya sé,
a vos te irrita porque lo desconoces.
Me cansa obedecerte a ti mísero amo.
Crees que elijo todo.
Y sin embargo no puedo elegir algo
si elijo todo.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Volvamos


Retomemos aquel viaje.
Ese que por allá lejos inventamos ciegos de tiempo.

Dibujemos luz que proyecte nuestras figuras.
Volvamos a sentirnos.

Mirémonos los ojos
Mientras temblamos por volverlo a hacer.

Tomémonos de la mano
y escondámoslo sin darnos cuenta.

Quedémonos en un mismo lugar.
Encontrémonos.

Abrasémonos en el espacio celestial.
No tiene porque ser real.

Deseémonos por las noches en sueños abandonados, sueños secretos.

Búscame y déjame cuantas veces quieras.
Si por si acaso no estuvieras tengo el poder de imaginarte cuantas veces quiera.

Como aquella vez en plena oscuridad que sin hallar tu mirada,
nuestros cuerpos se tocaban,
se manoseban ,
se zambullían,
se descubrían,
se pertenecían.

Ay, cuanto lo disfrutaba.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Pablo Neruda
















No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,

Sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Implosión de risa


Estamos a punto de explotar de risa. La contenemos con toda nuestra fuerza sin dejar soltar un mínimo sonido
proveniente de ella. Nuestras almas viajan por la tierra.
Escapan de su encierro, esconden sus motivos lejos de nuestros cuerpos hervidos. Revientan ante una sensación divina. Este intento de risa fue reprimido sin efectuar siquiera molestia alguna.

Abril


El recuerdo apareció en este presente y avasalló al tiempo. Este fue fusilado por provocar una misma risa.
El recuerdo se asomó sin querer, lleno de culpa y con su acto se apoderó de mi apogeo en plena existencia.
El recuerdo no encontró mejor momento y quedó varado en este instante que siempre está, pero nunca será más que nostalgia.
El recuerdo está enfurecido y a su modo me demuestra no ser insignificante.

sábado, 30 de agosto de 2008

Cubierta


Aquí estoy yo,
Sobre la tierra,
SINTIENDO.
Sobrellevando una vida.
¿Podré expresar todo
Lo que es para mí este momento
Antes de que se desvanezca?
Quiero romper el cielo en dos,
Quiero gritar hasta agotar mi voz,
Quiero reírme por dentro
Y Mientras ahogarme en un llanto lleno de furor.
Blanco es la nada,
Blanco es el dibujo de mi reflejo,
Blanco es mi entorno.
Quiero llevar todo su engaño
A un lugar nuevo,
Hacerlo parte de él,
Y dejarlo allí
Para luego sumergirme en los colores.
Mi casa espanta luz que asoma entre sombras grises,
Quiero blanquear mi tristeza.
Adormecí la sabiduría
Que creía autodidacta,
Sentí eso que llaman algo especial.
Pido Que me perforen entera,
Que Me Rasguñen el alma.
Herirla un poco más,
Y Cada vez más fuerte,
Descaradamente
Que la sangre se derrame
Y cubra por fin toda mi blancura.

viernes, 22 de agosto de 2008

(Sin titulo)


Lo mejor de no tenerte
es que no dejo de amarte.
En cuanto te beso por última vez
no hay otra cosa que quiera hacer
que besarte eternamente.
Besarte el tiempo que nos queda
luego de besarnos por primera vez.
Este tiempo que suspiramos
no es más que aire.
Aire que inhalo con ansia,
aire que retengo sin exhalar
justo antes de asfixiarme.
Este aire me llena de amor.
Es aire que contengo dentro
hasta sentir que es mío,
que me pertenece.
Aunque inevitablemente me deshago de él,
de una manera rápida.
Es tan rápido que antes de soltarlo ya me falta.
Es un tiempo que se evapora,
que no esta dentro ni fuera.
Es aire que acumulo para elevarme,
luego reventar,
y así explotar con él.
Cuando el tiempo sea furor
y condense en mi sien.
Cuando no aguante el polvillo que arrastras con tu pasado.
Y para el tiempo que viene
me queda un gran encierro de aire contaminado
por el aire que respiré.

¿Juegas?


Juguemos a los amigos
que se besan y se tocan
desnudos bajo las sabanas.
Juguemos a los desconocidos.
Insinúate por mi espalda
y muéstrame tu regazo.
Juguemos a ser otros.
Olvidémonos casualmente del juego,
 volvamos a conocernos.
Juguemos a invertir roles.
Recuéstate boca abajo
Y haz la mímica de mi goce.
Juguemos a que no quiero,
a forzarme a quererlo.
Estrújame contra la almohada
y de tanto en tanto suéltame apenas
para seguir jugando.
Juguemos a ser asquerosos amantes.
Empápame el cuerpo entero
y déjame lamerte despiadadamente.
Juguemos a mordernos desesperados.
Para entonces comernos
y luego repetirnos.
Juguemos a dormir profundamente,
a soñar que será para siempre.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Sin Por



Un cuerpo hundido en otro cuerpo.
Otra vez el mismo efecto.
Sus pieles apoyadas se acarician forzosamente.
En silencio exigen palabras,
decenas y miles ráfagas inmunes.
No sueñan, callan sin alucinar sus oídos.
Esperan sentir un cuerpo sin otro.
Esperan olvidar su piel en la otra.
Usan la misma droga.
Se desnudan en plena luz de tornado
y así cegar vacíos de días ensimismados.
El tiempo ha pasado, pero no han cambiado,
El tiempo los ha devorado en su mejor momento.

Ensueño


Mi piel en la tuya es jugo de frutas silvestres,
Es agua de mar con sabor agridulce,
Es lluvia caída de cielo
Que llora desconsoladamente
Con el único fin de ser bebida por tu boca,
Porque en ella contienes su esencia.
Aunque sea sólo
por un determinado tiempo,
un indefinido tiempo,
un tiempo en que tu cuerpo y el mío fusionan entre si.
Es un conocimiento de dos en uno,
un sentimiento de dos en dos.
Sediento de una incontrolable brusca sed
me tomas pero no lo haces de una vez ,
Sino que disfrutas de cada húmeda gota.
Mi sensación es la de tu corazón áspero y reseco
de no beber un sorbo al menos.
Apenas me rozas me conviertes en infinitos gustos
que terminan en un mismo lugar,
en este juego ambiguo.
Me absorbes por completo,
de una manera ligera y precisa
Me vuelcas entera.
Repentinamente viajo dentro tuyo.
Hago reír tus venas
que burbujean la sangre tibia a punto de hervir
Y estallar esa pasión inalcanzable
que vuela desde y hacia nosotros,
que me cuenta el cuento de esta sensación,
sumergiéndome en un sueño fantástico
en el cual me amarras silenciosamente con tus dos manos
para luego dejarme caer
y al despertar se que tu falta es una necesidad impecablemente fugaz.

¿Tiempo?


Los segundos acompañan la triste agonía de un mundo.
Un mundo sometido al entorno,
rodeado de su propio vacío.
Rebalsado de segundos que cuentan al tiempo esperar.
La ceguera transparente se reluce.
Mi mirada atenta la contempla.
Se detiene ante su inquieta acción sin sentido.
Su reflejo me conduce hacia ella
y sin dar cuenta desciendo por la infinidad de su encanto.
Los colores se funden para contraer su imagen.
Las figuras tropiezan,
caen rotundamente sobre un golpe abstracto.
El mundo se encierra en los sueños que recuerdan el pasado
y con el proyectan un futuro
lleno de emociones genuinas obstruidas por si mismo.
El presente es el segundo en el cual sueño,
el único segundo donde me encuentro en mi mundo.
Un mundo que enmudece,
que envuelve las risas,
que muere al despertar.

Sensación


Nuestros sonidos chocaron,
Se tararearon concluyendo por mezclar sus melodías.
Mi boca te miraba detenida mientras tus ojos me comían velozmente.
El tiempo se detuvo mutilando cada segundo.
Mi sonrisa sofocó al dolor,
hirviendo tu cuerpo junto al mío.
Perdiendo absoluto control sobre él,
dominaste por completo toda acción ,
apoderándote.
Mi cruda y jugosa carne fue tuya al instante de introducir su sabor por tu vientre,
Su sangre ardía aterrada por esta revolución
zumbando en mis fluidas entrañas crujientes.
Bombean, están a punto de explotar.
Deslizándose por tu cuerpo,
estremeciéndose por tus venas,
me sumerjo hasta encontrar emoción.
Respiro el aire de pasión que atraviesa este juego de inspiración.

No me claves una daga armoniosa en este instante ,
En el cual alcanzo flotar de risas junto a ti
Y olvidarme del cilindro que rodea mi sufrimiento.
No me incites a una vida de sueños
Y luego me zambullas en la pesadilla mas hiriente.
No hagas que combine los colores del suspiro agonizante
Por clavar tus ojos en mi imagen prometedora para luego cegarte.
No me cuides apenas,
Ni dejes que me entregue a vos,
Si dependo de tu cuidado no podré mantenerme más frágil
Que estando a tu lado.
No amanezcas en mi cuerpo recalentado
Para irte creyente de ser su dueño intermitente
No intentes que me ame para luego dejarme amando sola.

Llueve


Llueve , hace días que el cielo está gris como mis ojos.
Llueve y entre estas nubes superpuestas
trato de encontrar un sol ardiente,
al menos un pequeño rayo que entibie mi cuerpo .
Llueve , la gente corre , se amontona y se disuelve al instante.
Llueve , creo tu sombra, te busco entre la multitud ,
sonrío en cuanto creo encontrarte.
Llueve, mi malestar es constante
aunque se diverge con mi imaginación,
que vuela por encima de una gota en esta tormenta .
Llueve , me encierro en su olor, tomo su color, me unto su consistencia
hasta convertirme por completo en ella.
Lluevo , rápidamente me deslizo ,
resbalo frente a tu reflejo,
finalmente caigo
disuelta sobre tu cabeza.

Inmensidad


Cierro mis ojos,
Dentro de mi cabeza
Aparecen imágenes de instantes,
de sensaciones ocurrentes
Que transitaron en mi.
Desestructuraron el universo extremo
De mi sigilosa imaginacion.

Creamos un mundo adverso,
Recreamos las almas
que apaciguaban un bienestar emocional.
Mi artificial estupefaciente
ya no necesita de mi vacío atropellado.

Encontré tu mano ,
que no buscaba otra,
pero al sentir la mía
La estrujó contra su cuerpo
y desde entonces, no la ha soltado.

Mi culpa ya no tiene remordimiento,
este quiebre existencial
se ausenta en cuanto me tocas,
Tu divino sentido de ver el cielo
Provoca un sueño a mi despecho arrancado,
Un sueño afectado sin ser soñado.

Me provoca el arte que amo sin amarme ,
atrae más amor hacia ti,
no quiere quedarse sin amarte.

Olvidaré todo recuerdo anestesiado
que acumulé alguna noche desteñida de encierro corporal.
Procuraré ser yo,
buscaré hacer gigante esta sensación.

Cuando Me Miras


Te busco silenciosa
Detrás de mi mirada.
Me encuentro entre dos sillas
Que superponen sus respaldos.
Ellas crean un hueco perfecto
para que pueda verte.

Estamos enfrentados,
Estás del otro lado.
Me buscas,
Me encuentras,
Me miras.

Nuestros ojos se entienden,
Se desean,
Se miran fijo
Enamorados de sus encuentros.
Son de color claro
Y brillan al verse reflejados.
Penetran en los míos
Sin siquiera intersectar tu cuerpo.

Me guiñas un ojo
Y suelto una inquietante sonrisa.
Haces una mueca,
Que se ve hermosa ante mis ojos
Y estos se entregan
frente a la seducción de lo tuyos.

De pronto,
el momento nos evade
Y desviamos nuestras miradas.

Al instante,
te busco de nuevo
te miro,
pero tus ojos,
ya no miran los míos.

Me detengo en tu boca,
que juega ciega con otra.
Mis ojos te esperan y
sienten cosquillas
Cuando pestañeas.

Sensibilidad


Las sombras me dejan bucear
Por los recónditos huecos de tu dolor.
En ese pasaje dimensional,
percibo esa conformidad
inconforme de tu estado.
Mi hallazgo es puro encanto
pero lo reprimo ante relevante inexperiencia.

Las luces se acercan sin cuidado,
Revientan en mis parpados
para silenciar tus lágrimas
y hacer de ellas
los garabatos más disparatados,
que no logres nunca comprender.
Buscarás entretenido su sentido incierto.
Yo jugaré con ellas por mi cuerpo,
Sentiré su volumen espeso al tragarlas,
Soltaré carcajadas crocantes
y así, olvidarás el sufrimiento
aclamar su llanto.
Haré de cada gota
proveniente de tus ojos tristes y cansados
el sabor más intenso,
Para luego corromper su agotamiento
En nuestras bocas efervescentes.

Aires del Pasado


Que lindo es encontrarme en la mañana rugiente de jugueteos silenciosos. Encontrarte adormecido junto a mi cuerpo de mujer. Los dos cuerpos descansados, entrelazados en apogeo constante. Acechando los pasados agobiados de ser recordados. 
No ronda el frío, no invade el calor. Es una temperatura perfecta. Las caricias flotan, nadan por nuestros espacios en un mar de sueños. Tu pelo se unta en mi mano matando suavemente su cansancio. El sabor de tu boca en la mía endulza mis labios, ansiosos por devorarte. Aullamos entre un aire perverso y la ternura de nuestro amor en celo. Mi piel agitó tu corazón, mis oídos escucharon gritar las almas, mis poros aceleraron apasionados. Por encima de tu pecho envuelta en ronquidos mi cabeza acomodo su silueta para calmar tu exaltación. Mi mente se sumergió en tu olor. Comenzó a vibrar en sintonía por tu compañía. Dormité a los sueños y fantasías, cerré los ojos. Mis dos manos atraparon tus escasos recuerdos. Sin emitir sonido alguno te entregaste a nuestro destino.