sábado, 30 de agosto de 2008

Cubierta


Aquí estoy yo,
Sobre la tierra,
SINTIENDO.
Sobrellevando una vida.
¿Podré expresar todo
Lo que es para mí este momento
Antes de que se desvanezca?
Quiero romper el cielo en dos,
Quiero gritar hasta agotar mi voz,
Quiero reírme por dentro
Y Mientras ahogarme en un llanto lleno de furor.
Blanco es la nada,
Blanco es el dibujo de mi reflejo,
Blanco es mi entorno.
Quiero llevar todo su engaño
A un lugar nuevo,
Hacerlo parte de él,
Y dejarlo allí
Para luego sumergirme en los colores.
Mi casa espanta luz que asoma entre sombras grises,
Quiero blanquear mi tristeza.
Adormecí la sabiduría
Que creía autodidacta,
Sentí eso que llaman algo especial.
Pido Que me perforen entera,
Que Me Rasguñen el alma.
Herirla un poco más,
Y Cada vez más fuerte,
Descaradamente
Que la sangre se derrame
Y cubra por fin toda mi blancura.

viernes, 22 de agosto de 2008

(Sin titulo)


Lo mejor de no tenerte
es que no dejo de amarte.
En cuanto te beso por última vez
no hay otra cosa que quiera hacer
que besarte eternamente.
Besarte el tiempo que nos queda
luego de besarnos por primera vez.
Este tiempo que suspiramos
no es más que aire.
Aire que inhalo con ansia,
aire que retengo sin exhalar
justo antes de asfixiarme.
Este aire me llena de amor.
Es aire que contengo dentro
hasta sentir que es mío,
que me pertenece.
Aunque inevitablemente me deshago de él,
de una manera rápida.
Es tan rápido que antes de soltarlo ya me falta.
Es un tiempo que se evapora,
que no esta dentro ni fuera.
Es aire que acumulo para elevarme,
luego reventar,
y así explotar con él.
Cuando el tiempo sea furor
y condense en mi sien.
Cuando no aguante el polvillo que arrastras con tu pasado.
Y para el tiempo que viene
me queda un gran encierro de aire contaminado
por el aire que respiré.

¿Juegas?


Juguemos a los amigos
que se besan y se tocan
desnudos bajo las sabanas.
Juguemos a los desconocidos.
Insinúate por mi espalda
y muéstrame tu regazo.
Juguemos a ser otros.
Olvidémonos casualmente del juego,
 volvamos a conocernos.
Juguemos a invertir roles.
Recuéstate boca abajo
Y haz la mímica de mi goce.
Juguemos a que no quiero,
a forzarme a quererlo.
Estrújame contra la almohada
y de tanto en tanto suéltame apenas
para seguir jugando.
Juguemos a ser asquerosos amantes.
Empápame el cuerpo entero
y déjame lamerte despiadadamente.
Juguemos a mordernos desesperados.
Para entonces comernos
y luego repetirnos.
Juguemos a dormir profundamente,
a soñar que será para siempre.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Sin Por



Un cuerpo hundido en otro cuerpo.
Otra vez el mismo efecto.
Sus pieles apoyadas se acarician forzosamente.
En silencio exigen palabras,
decenas y miles ráfagas inmunes.
No sueñan, callan sin alucinar sus oídos.
Esperan sentir un cuerpo sin otro.
Esperan olvidar su piel en la otra.
Usan la misma droga.
Se desnudan en plena luz de tornado
y así cegar vacíos de días ensimismados.
El tiempo ha pasado, pero no han cambiado,
El tiempo los ha devorado en su mejor momento.

Ensueño


Mi piel en la tuya es jugo de frutas silvestres,
Es agua de mar con sabor agridulce,
Es lluvia caída de cielo
Que llora desconsoladamente
Con el único fin de ser bebida por tu boca,
Porque en ella contienes su esencia.
Aunque sea sólo
por un determinado tiempo,
un indefinido tiempo,
un tiempo en que tu cuerpo y el mío fusionan entre si.
Es un conocimiento de dos en uno,
un sentimiento de dos en dos.
Sediento de una incontrolable brusca sed
me tomas pero no lo haces de una vez ,
Sino que disfrutas de cada húmeda gota.
Mi sensación es la de tu corazón áspero y reseco
de no beber un sorbo al menos.
Apenas me rozas me conviertes en infinitos gustos
que terminan en un mismo lugar,
en este juego ambiguo.
Me absorbes por completo,
de una manera ligera y precisa
Me vuelcas entera.
Repentinamente viajo dentro tuyo.
Hago reír tus venas
que burbujean la sangre tibia a punto de hervir
Y estallar esa pasión inalcanzable
que vuela desde y hacia nosotros,
que me cuenta el cuento de esta sensación,
sumergiéndome en un sueño fantástico
en el cual me amarras silenciosamente con tus dos manos
para luego dejarme caer
y al despertar se que tu falta es una necesidad impecablemente fugaz.

¿Tiempo?


Los segundos acompañan la triste agonía de un mundo.
Un mundo sometido al entorno,
rodeado de su propio vacío.
Rebalsado de segundos que cuentan al tiempo esperar.
La ceguera transparente se reluce.
Mi mirada atenta la contempla.
Se detiene ante su inquieta acción sin sentido.
Su reflejo me conduce hacia ella
y sin dar cuenta desciendo por la infinidad de su encanto.
Los colores se funden para contraer su imagen.
Las figuras tropiezan,
caen rotundamente sobre un golpe abstracto.
El mundo se encierra en los sueños que recuerdan el pasado
y con el proyectan un futuro
lleno de emociones genuinas obstruidas por si mismo.
El presente es el segundo en el cual sueño,
el único segundo donde me encuentro en mi mundo.
Un mundo que enmudece,
que envuelve las risas,
que muere al despertar.

Sensación


Nuestros sonidos chocaron,
Se tararearon concluyendo por mezclar sus melodías.
Mi boca te miraba detenida mientras tus ojos me comían velozmente.
El tiempo se detuvo mutilando cada segundo.
Mi sonrisa sofocó al dolor,
hirviendo tu cuerpo junto al mío.
Perdiendo absoluto control sobre él,
dominaste por completo toda acción ,
apoderándote.
Mi cruda y jugosa carne fue tuya al instante de introducir su sabor por tu vientre,
Su sangre ardía aterrada por esta revolución
zumbando en mis fluidas entrañas crujientes.
Bombean, están a punto de explotar.
Deslizándose por tu cuerpo,
estremeciéndose por tus venas,
me sumerjo hasta encontrar emoción.
Respiro el aire de pasión que atraviesa este juego de inspiración.

No me claves una daga armoniosa en este instante ,
En el cual alcanzo flotar de risas junto a ti
Y olvidarme del cilindro que rodea mi sufrimiento.
No me incites a una vida de sueños
Y luego me zambullas en la pesadilla mas hiriente.
No hagas que combine los colores del suspiro agonizante
Por clavar tus ojos en mi imagen prometedora para luego cegarte.
No me cuides apenas,
Ni dejes que me entregue a vos,
Si dependo de tu cuidado no podré mantenerme más frágil
Que estando a tu lado.
No amanezcas en mi cuerpo recalentado
Para irte creyente de ser su dueño intermitente
No intentes que me ame para luego dejarme amando sola.

Llueve


Llueve , hace días que el cielo está gris como mis ojos.
Llueve y entre estas nubes superpuestas
trato de encontrar un sol ardiente,
al menos un pequeño rayo que entibie mi cuerpo .
Llueve , la gente corre , se amontona y se disuelve al instante.
Llueve , creo tu sombra, te busco entre la multitud ,
sonrío en cuanto creo encontrarte.
Llueve, mi malestar es constante
aunque se diverge con mi imaginación,
que vuela por encima de una gota en esta tormenta .
Llueve , me encierro en su olor, tomo su color, me unto su consistencia
hasta convertirme por completo en ella.
Lluevo , rápidamente me deslizo ,
resbalo frente a tu reflejo,
finalmente caigo
disuelta sobre tu cabeza.

Inmensidad


Cierro mis ojos,
Dentro de mi cabeza
Aparecen imágenes de instantes,
de sensaciones ocurrentes
Que transitaron en mi.
Desestructuraron el universo extremo
De mi sigilosa imaginacion.

Creamos un mundo adverso,
Recreamos las almas
que apaciguaban un bienestar emocional.
Mi artificial estupefaciente
ya no necesita de mi vacío atropellado.

Encontré tu mano ,
que no buscaba otra,
pero al sentir la mía
La estrujó contra su cuerpo
y desde entonces, no la ha soltado.

Mi culpa ya no tiene remordimiento,
este quiebre existencial
se ausenta en cuanto me tocas,
Tu divino sentido de ver el cielo
Provoca un sueño a mi despecho arrancado,
Un sueño afectado sin ser soñado.

Me provoca el arte que amo sin amarme ,
atrae más amor hacia ti,
no quiere quedarse sin amarte.

Olvidaré todo recuerdo anestesiado
que acumulé alguna noche desteñida de encierro corporal.
Procuraré ser yo,
buscaré hacer gigante esta sensación.

Cuando Me Miras


Te busco silenciosa
Detrás de mi mirada.
Me encuentro entre dos sillas
Que superponen sus respaldos.
Ellas crean un hueco perfecto
para que pueda verte.

Estamos enfrentados,
Estás del otro lado.
Me buscas,
Me encuentras,
Me miras.

Nuestros ojos se entienden,
Se desean,
Se miran fijo
Enamorados de sus encuentros.
Son de color claro
Y brillan al verse reflejados.
Penetran en los míos
Sin siquiera intersectar tu cuerpo.

Me guiñas un ojo
Y suelto una inquietante sonrisa.
Haces una mueca,
Que se ve hermosa ante mis ojos
Y estos se entregan
frente a la seducción de lo tuyos.

De pronto,
el momento nos evade
Y desviamos nuestras miradas.

Al instante,
te busco de nuevo
te miro,
pero tus ojos,
ya no miran los míos.

Me detengo en tu boca,
que juega ciega con otra.
Mis ojos te esperan y
sienten cosquillas
Cuando pestañeas.

Sensibilidad


Las sombras me dejan bucear
Por los recónditos huecos de tu dolor.
En ese pasaje dimensional,
percibo esa conformidad
inconforme de tu estado.
Mi hallazgo es puro encanto
pero lo reprimo ante relevante inexperiencia.

Las luces se acercan sin cuidado,
Revientan en mis parpados
para silenciar tus lágrimas
y hacer de ellas
los garabatos más disparatados,
que no logres nunca comprender.
Buscarás entretenido su sentido incierto.
Yo jugaré con ellas por mi cuerpo,
Sentiré su volumen espeso al tragarlas,
Soltaré carcajadas crocantes
y así, olvidarás el sufrimiento
aclamar su llanto.
Haré de cada gota
proveniente de tus ojos tristes y cansados
el sabor más intenso,
Para luego corromper su agotamiento
En nuestras bocas efervescentes.

Aires del Pasado


Que lindo es encontrarme en la mañana rugiente de jugueteos silenciosos. Encontrarte adormecido junto a mi cuerpo de mujer. Los dos cuerpos descansados, entrelazados en apogeo constante. Acechando los pasados agobiados de ser recordados. 
No ronda el frío, no invade el calor. Es una temperatura perfecta. Las caricias flotan, nadan por nuestros espacios en un mar de sueños. Tu pelo se unta en mi mano matando suavemente su cansancio. El sabor de tu boca en la mía endulza mis labios, ansiosos por devorarte. Aullamos entre un aire perverso y la ternura de nuestro amor en celo. Mi piel agitó tu corazón, mis oídos escucharon gritar las almas, mis poros aceleraron apasionados. Por encima de tu pecho envuelta en ronquidos mi cabeza acomodo su silueta para calmar tu exaltación. Mi mente se sumergió en tu olor. Comenzó a vibrar en sintonía por tu compañía. Dormité a los sueños y fantasías, cerré los ojos. Mis dos manos atraparon tus escasos recuerdos. Sin emitir sonido alguno te entregaste a nuestro destino.