miércoles, 20 de agosto de 2008

Ensueño


Mi piel en la tuya es jugo de frutas silvestres,
Es agua de mar con sabor agridulce,
Es lluvia caída de cielo
Que llora desconsoladamente
Con el único fin de ser bebida por tu boca,
Porque en ella contienes su esencia.
Aunque sea sólo
por un determinado tiempo,
un indefinido tiempo,
un tiempo en que tu cuerpo y el mío fusionan entre si.
Es un conocimiento de dos en uno,
un sentimiento de dos en dos.
Sediento de una incontrolable brusca sed
me tomas pero no lo haces de una vez ,
Sino que disfrutas de cada húmeda gota.
Mi sensación es la de tu corazón áspero y reseco
de no beber un sorbo al menos.
Apenas me rozas me conviertes en infinitos gustos
que terminan en un mismo lugar,
en este juego ambiguo.
Me absorbes por completo,
de una manera ligera y precisa
Me vuelcas entera.
Repentinamente viajo dentro tuyo.
Hago reír tus venas
que burbujean la sangre tibia a punto de hervir
Y estallar esa pasión inalcanzable
que vuela desde y hacia nosotros,
que me cuenta el cuento de esta sensación,
sumergiéndome en un sueño fantástico
en el cual me amarras silenciosamente con tus dos manos
para luego dejarme caer
y al despertar se que tu falta es una necesidad impecablemente fugaz.

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