viernes, 17 de octubre de 2008

Letras y Letras




Es increíble como las letras,
se van adueñando de la hoja.
Parece como si viajaran
y en tanto se buscáran
sin saber muy bien,
porqué, cuando y cómo.

Me fascina seguirles con el tacto,
Atrapar su exacto destino.
No comprender las formas
de su trazo empedernido.

Desde la punta de mi lápiz
Atraviesan el espacio.
Juegan a encontrarse,
a entregarse,
a besuquearse
y de pronto,
son millones y millones.
No paran de crear más,
Se clonan con sólo conocerse.
Apenas se roza una con otra
se abrazan para nunca soltarse
y así sucesivamente.

Es de este modo,
que mi hoja queda inundada.
Ellas se van derramando,
desplegando hacia quien sabe donde.
Yo me pregunto cuando
ésta ronda de letras se detendrá,
debe de estar algo mareada,
aunque nada es muy preciso.


Los volúmenes de sus articulaciones invisibles,
indivisibles,
las atan,
las zamarrean
y chorrean bajo mis dedos
cubiertos de crema nauseabunda.

Todo cuaja en este acto soberano.
Y es ahora que por fin sonrío,
sin necesitarlo,
sin pensarlo,
sin ocultarlo
y aunque no lo crean
todo es cuestión de letras.

La verosimilitud
no es para mi,
más que un cuento amorfo
que ensancha armoniosamente.

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