viernes, 6 de noviembre de 2009

Inútil



Nos convertimos en la fantasía de la perversión,
nos quedamos varados y difusos nos perdemos
con el sudor endemoniado, traicionado y celado de nuestra invención.
Nos encontramos y disimulamos,
aunque ya no creemos, ya no dormimos.
No vemos o no queremos ver, que ya no está,
que se esfumó y además se suicidó aquel símil intento de amor.
Nos esforzamos embriagados, algo mareados nos soltamos,
nos arrancamos y olvidamos de crecer.
Nos arrojamos al viento, que es tibio y es pesado,
nos ahogamos en él, para ser más que ayer.
Pero es inútil, por más que nos aferramos
hasta con el último peldaño de nuestro exhausto engaño, caemos.

martes, 3 de noviembre de 2009

Tu Niño


De pronto, se asoma un miedo conjugado y tiemblas.
Todo tu cuerpo tiembla,
tus escrúpulos se acoplan,
te muestran sin cordura su cruda y tediosa carne al rojo vivo.
Te encuentras, lo enfrentas y luego enloqueces.
Hay cientos de caritas y personitas jugando por tu cuerpo.
Sos cada uno de ellos y a la vez otro, completamente distinto.
Con cada sonrisa, cada mueca y cada gesto colapsa el personaje que crea tu ser.
Tu niño no se cansa de jugar, con su andar te demuestra cuanto le gusta sentirse libre.
Déjalo ser.
Si te invaden los pensamientos lógicos del hombre y la sociedad,
no te dejes convencer criatura encendida.
No te des por vencido, que así la vida termina.

Eterno Retorno



Con el tiempo, nos miramos frente a frente con menos entusiasmo, perdemos el encanto. Vamos hacia una dirección, donde transcurrimos el conocimiento como algo ya inventado. No sólo es constante, sino también frustrante.
Con la persuasión de los cuerpos nos tocamos, dejamos que la pasión se agobie con su propia acción. Colgamos las angustias, dinastía y proyecciones, pero luego pretendemos amarnos como alguna vez lo hicimos. Tratamos de olvidar y obviar marcas profundas, aunque seguimos deslizándonos casi por inercia.
Con la comodidad enfadada nos encontramos acostumbrados a lo cotidiano de llegar, sentir lo mismo y otra vez vivir la misma historia. Próximos al cambio sin movimiento alguno, sumisos al poder de una exigencia extrema.
Con los roles adquiridos, sin sentido; nos preguntamos porque hacemos lo que hacemos y reímos del amor.

Introspección



Al igual que en el amor,
donde lo mismo que nos acerca,
nos termina alejando.
Uno se encuentra en pleno desafío
en cuanto a su perpetuidad.
Nunca se deja de luchar contra uno mismo y la sociedad.
Tenemos que aferrarnos de algo,
no importa en realidad que.
Tiene que ser algo, que nunca te canses
de escuchar, mirar, bailar, tocar.
Que aunque des la vuelta entera por el mundo
y llegues al espacio, lo vuelvas a elegir.
Que por más que se multiplique decenas de veces,
te siga sorprendiendo.
Que siempre le descubras algo nuevo,
sin perder lo viejo.
Que nunca lo llegues a comprender en profundidad.
Que te confunda y despiste por momentos,
al punto que sientas que todo se termina,
y de golpe "plumba":
Reaparece y es mágico.
Hay trombones y muchas, pero muchas flores blancas.
Es de ese modo que comprendes su eternidad, tu propia integridad.