miércoles, 22 de diciembre de 2010

Aquellas pequeñas pelotitas blancas

Hay en el aire muchas pelotitas blancas yendo de un lado a otro. Puedo ver a cada una de ellas. Focalizarme en su andar, detenerme en cada forma y contorno, como también puedo distinguir su textura sin tocarlas, oler su olor tan liviano y pesado a la vez. Observo tanto su individualidad como la totalidad que generan. A veces van despacio, otras muy rápido. Pero casi nunca las pierdo de vista. Cuando eso sucede trato de imaginar adonde pudieron haber ido o donde se escondieron. Siempre tengo atentos mis sentidos y abierto mi panorama.
Estas pelotitas son muy juguetonas y muy disparatadas también. A veces terminan mareadas y con inercia forman una pelota gigantesca. La cual se acerca abruptamente hacia mi capacidad, mis impulsos y mis entrañas. Me inmoviliza y me bofetea al punto tal que altera mi completa existencia.

martes, 21 de diciembre de 2010

El dibujo de mi mundo

Vi este mundo triste. La tierra ordenada de la manera más simple.
Rodeada de sus colores eternos, camuflada dentro de ellos.
El cielo despojado de estrellas con aire desierto de movimiento.
Un dibujo llano, plano de impresión.
Al cerrar mis ojos, lo miré de nuevo.
Pude notar la escala de grises detenida.
Donde nos hallábamos nosotros.
Capturados, bajo la multitud.
Besándonos.
Sin ojos mas que para vernos en la oscuridad.
Amándonos.
Viviendo otra realidad, abro los ojos.
 Ahora tengo forma.
De punta a punta voy cambiando, rotando por colores.
Sin desperdicios, me descubro frente a este  mar caótico.
Salto y con el impacto intento borrarlo todo.
Estoy acoplada en éste rincón.
 Un tanto profunda trato de esconderme.
 Aunque dejo entrever parte de mi rostro.


Despertar

Al tiempo le sacudo la cara,
se descompone ante su impune presencia melancólica.
El recuerdo desvanece tristemente.
No deja más que una brizna
de memoria olvidada en sueños,
de sensaciones encantadoras.
Cuando despierto me gusta reír sin parar,
de lo contrario me pongo a gritar y patalear.
Si mi cabeza comienza a pensar,
mi cuerpo corre largas horas
para desligarse del ensimismamiento.
Se niega a buscar respuestas sin razón.
La sangre que fluye,
prefiere delirar en compasión,
seguir cualquier otra intuición.

martes, 7 de diciembre de 2010

Sinceridad

El placer de saber sin palabras.
Encontrar en el mundo la verdad,
la mañana de un día.
La luz se aproxima,
una lupa con inscripción detallada te contempla.
Da una vuelta y te abraza.
La intentas tocar, pero no es palpable.
La buscas pero es invisible a los ojos.
Te elevas sobre el piso, flotas como cuando la risa sin razón te hace cosquillas.
Volas. Llegas adonde nunca antes, aunque estás en el mismo lugar.
Te tele transportas como en tus sueños y me besas.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Tanto como no

No se porque escuchar tu voz me dibuja una sonrisa. Tampoco se bien porque tu piel en mi piel nubla mis pensamientos. Quiero verte en otra dimensión.
Poder sentir que lo estoy haciendo, que no existe el tiempo.
A veces te pienso tanto, que llego a sentirte a mi lado.
Hasta puedo imaginarte decir cosas.
Te sumerjo en la tierra y te germino para que crezcas junto a mi flor de vida.
Vos queres matarme, agarrarme y petrificarme.
Todavía siento tu olor, tu sed de niño ardiente.
Siento el agua tibia de tu cuerpo entrar en mis poros.
Siento tu mano enroscarme, tomarme, entrar y salir.
Llegas a un lugar profundo, el cual ni siquiera yo conozco.
Mordes mi carne, comes mi sangre acarreada y volas en un cielo turquesa con nubes amarillas y estrellas fugaces violetas que van y vienen sobre tu cabeza. De cabeza en cabeza.
Podría ser un pulgar, una erupción en la espalda, una herida o quizás nada.
Es tan pequeño que no se llega a ver, se pierde entre tanto que existe.
Quisiera saber si vos los percibís.


Compartir

Días
Recuerdos
Sonrisas
Palabras
Sentimientos
Cada uno elije lo que quiere compartir con el otro.
Cada uno es dueño de su elección,
como también de su no elección.
Podemos compartir la miseria del mundo,
tanto como estás palabras.
Si solo compartimos lo que queremos,
y lo que queremos es administrado por nuestros propios intereses, por nuestro egoísmo. Entonces sólo una porción muy limitada se comparte del mundo.
Existe una gran mayoría de gente que no tiene gran cantidad de cosas para compartir, sin embargo comparten con nosotros hasta lo que no tienen.
No hay que confundirse, no hay que desviarse del camino.
La deshumanización viene pegando como trompada a cada uno de nosotros, casi imperceptiblemente.
Y cuando dar y recibir fluye como un río abierto que fluctúa, es cuando mejor nadamos.


jueves, 18 de noviembre de 2010

¿Seremos Dios?

Yo creía que detrás de la mascara, había otra mascara.
Porque no creía que existiera otra cosa.
No soy capaz de imaginar algo más.
¿Qué creen que haya?
Hablan de una locura completa, o algo así.
Donde no existe la noción de tiempo ni del espacio.
Donde nuestro ser se reduce a nada, lo envuelve el abismo.
Conocer. Llegar. Animarse.
Todas estas palabras me seducen en un mismo momento.
Será cuestión de creer definitivamente en algo.
Yo no me creo dios, pero ¿Quién será?
Y si dios es nuestra propia creación, ¿Seremos dios?

¿Cómo queres que sea?

Tenes algo adentro que no podes sacar afuera, que no decís afuera.
Te está pidiendo a diversos modos que lo percibas.
Pero sólo oís la ciudad, sólo ves las chispas, oles lo que huele el otro, tocas las imágenes presentes.
Queres entrar y conocerlo. Entenderlo y sentirlo a la vez.
Te acercas y tus ojos instantáneamente se cierran.
Sólo vos elegís. Queres demostrarle al mundo algo que intuis, pero no sabes.
Para soportarlo tenes que imaginar que hay, detrás de ese antifaz que lleva puesto el mundo.

Estaba comiendo la tostada al revés

¿Cuál es la pregunta? ¿Cuál es la respuesta?
Un tobogán, un agujero, la nada, el camino, la soledad. Veo una parte de algo que creo tener cierta noción o inclinación de saber como es. En cuanto cierro los ojos y los vuelvo a abrir, me doy cuenta que estaba mirando con un ojo menos. Las figuras parecen inconmensurables. No llego siquiera a acercarme a percibir su forma exacta, no llego siquiera a imaginarla.

A mi soledad

Si te perdí fue por descuido.
Si te abandoné fue porque no te perdoné.
Ahora te quiero de vuelta pero te haces rogar.
Me acompañas aunque enseguida te asustas.
Como vamos a jugar si me olvidas antes de comenzar.
Estamos donde no queremos estar.
Resbalamos desencajados con un eterno malestar.
No existe respeto, ni cordialidad, ni ningún tipo de códigos entre nosotros.

Hombre increíble



Gracias por comprender sin que yo me hiciera entender.


Gracias por ser mi sol en las noches de tormenta.



Gracias por las cosquillas y las mascaras  



Gracias por las eternas risas hombre increíble.


Gracias por saber y con esfuerzo callar.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

La vida está en otra parte

Me hablaste en otra boca.
Me miraste en otros ojos.
Te acercaste indiferente pero sabiéndolo todo.
Fue algo extraterrenal, supranatural, monumental.
Me dejaste pensando en el mundo del hombre.
Ahora sólo el mundo es como te veo,
sólo tu rostro empedernido contornea mis límites.
No hay fragmentos, no hay terreno que soporte tanta extrañeza.
La memoria tiene vergüenza de aparecer sin que la llamen.
El recuerdo físico se apodera de mi conciencia.
Podes verme sin ser vos el que me mira.
Los niveles se articulan, sabrosos me desbordan.
Posé los ojos sobre la ignorancia, 
me devoró por dentro hacia fuera.
Resbalé con el brillo de su reflejo
 y así conocí a aquella luna que nos contemplaba, 
en la sombra eterna, en plena noche.
Toco tu rostro con mi piel,  palpo un niño dormido, apestado, condominio.
Relación carnal, se que me miras, me tocas y no estás.
No está tu sentimiento, no está tu intensión, no está tu necesidad impecable redoblándose, retorciéndose por no tenerme, por no poseerme y en cambio se retuerce por pertenecer, pertenecer a una sociedad perteneciente.
¿Adonde te fuiste niño encantado? 
Vuelve con el hambre y la pobreza en el cuerpo, en la mirada. No tengas miedo.
Elegante me haces la cama en la pubertad, conozco lo que fue en aquella época la hipocresía.
Ordenamos el griterío, aullido del celo en el vientre, en el codo, en la cola siniestra.
Suponemos el silbido arrepentido del alma, como una alegoría suplicante. 
Defenderme.


Incesante

Te creo, y creo que no hay hombre mejor que el que yo creo.
Del otro lado del espejo pareces inmortal.
Mi percepción es ínfima dueña de la fantasía.
Vivo dentro del mundo más maravilloso.
Hago de él un encantador delirio, la eternidad reluciente.
Sin embargo cuando somos dos, somos débiles.
Cantas, ríes, miras, bailas en todo mi espacio.
Vuelas en sucesivas estrellas condensadas.
Feroz me invitas a sentir placer fugaz, caliente y divino.
Tal como lo imagino.
Invitación especial a perderse, a la inmediatez absoluta.
Ando suspicaz tarareando tus palabras.
Llevo tu música encantada.
Voy con tus besos colgando de mi boca.
 Tu sudor impregnado en mi piel.
Tu olor incendiando mi condena.
Sos algo inagotable, algo inalcanzable.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Deseo existir

El vacío se pliega y se repliega dentro de mi cuerpo, la nada se posa sobre lo indecible.
No existe ni uno ni el otro, revienta el coraje de la sensación futura que me estremece.
La desesperanza es nuestro gran tesoro, la mentira entendida como una verdadera y cruel belleza.
No, no habrá nada para cuando despertemos; pero mientras sigamos soñando e imaginando, que donde no hay nada se presenta la inquietud, la imprudencia.
Digamos un decir, sin decir nada. Juguemos en este transitar mientras el mundo planea las reglas que condicionan la libertad.
La voz cada vez más baja enmudeció, el silencio me invadió. Creció. Murió.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Ayer soñé tan real

Te veía, luego de mucho tiempo.
 Te cruzaba en algún lugar.
Quería entender, te pedía una explicación.
Entender tu ausencia, tu negación, tu rechazo, tu indiferencia.
Quería realmente entenderte a vos.
Emitías silencio puro, puto.
Me mirabas solamente.
 Y entonces te preguntaba el porque de tu actitud.
Porque no habías venido a mi cumpleaños,
porque ni siquiera me habías llamado para decirme que no venias,
o porque al menos no hubo un mensaje careta.
Pero nada. Seguías inmóvil, como si nada.
Mi angustia era cada vez mayor.
Me ponía a llorar y te suplicaba una respuesta.
Lloraba tanto pero tanto, que terminaba contagiándote mi angustia,
mis lágrimas, mi tristeza eterna.
No podías mas que llorar, y eso era aún más terrible.
Te ibas, escapabas por una ventana con cortinas blancas
y de espaldas, veía como te ibas.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Subjetivación de lo objetivo

Me pregunto si me detengo en un lugar determinado, éste por ejemplo.
¿Habrá alguien más que lo haya echo? ¿Qué lo vaya a hacer?
Hablo de un panorama único. Un paisaje hermoso, a nuestro entender maravilloso. 
Lo sostenemos en nuestra memoria, para siempre.
Te preguntas: ¿Seremos los únicos?
Una hora, un día, un momento, una sensación, mía, tuya, de todo aquel que se acerque y la tome.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Lo que no está pero quiere estar

Eso que pocas veces sucede, o casi nunca pasa. Aquello inexplicable, innombrable. Un sentimiento indefinido, que por más que busque en todas las palabras jamás voy a poder nombrar. Aquello que evito conocer como última verdad, por miedo a que no haya nada más.
Si yo tendría que definir lo que me atraviesa en este tiempo y no quedara otra oportunidad para intentarlo; tendría que recurrir a este pueril concepto ya existente, lo inexplicable. Pero por más de que lo advierta como tal, creo que aún no llego a entrever su totalidad intensiva.
Además de su dificultad de ser explicado e inentendible, acaba por ser inexistente. Acá es donde la sublimación se apodera de mí. Lucho contra su voluntad en forma permanente. Pero temo que al nombrarlo pierda su magia, devele su aparente imposibilidad. Aunque temo también que por no poder nombrarlo nunca llegue a ser.
Ya que somos producto de una sucesión infinita de elecciones, te invito a sentirlo sin tener la necesidad de ponerlo en palabras. Porque gracias a que no está, es que lo puedo hacer.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Presente

A plena luz del día, bajo una completa oscuridad,  en un espacio vacío y flotando con la mierda del mundo sobre la tierra que se recubre por el torrente, por la hipocresía abominable. No hay nada más, ni nada menos, eso es todo. Allí, te encontras, disimulas pero no aguantas. ¿Cómo permanecer en un mismo lugar  pero ser distinto a aquello? ¿Cómo hacer para no mezclarse, opacarse y limitarse entre tanta bazofia?
No hace falta más que la percepción para poder producir el encantamiento. No hay tiempo ni espacio que transmitan lo que yo quiero, no hay palabra, ni silencio, ni nada que se le parezca. Mírame acá, donde no hace falta luz para vernos. Conóceme en mi más cruda apariencia. Soy toda tuya en este presente que se mueve y te mueve hacia algún lugar, no importa cual.

lunes, 9 de agosto de 2010

¿Qué pensarías si te dijera despacio al oído todo lo que no te digo?

jueves, 29 de julio de 2010

Libertad


Me pregunto si la libertad se puede sentir con el palpitar.

¿Es algo que se puede dar? ¿O que se adquiere por si solo?

Cuando la libertad se apodera del juego, el andar es precioso.

Siento el aire de aquel tren que marcha por sincero.

¿Cómo es que la palabra libertad nos convence de lleno?

Yo veo como los deseos vuelan sobre mí, son blancos y transparentes a la vez.

Hoy vislumbro.

Ya no me da vergüenza expresar mi alegría.

La condena de sufrir por mi estupidez con encanto ha cesado.


miércoles, 28 de julio de 2010

Crear, todo es cuestion de crear

Idealizamos un alrededor emparentado que se hace la paja con la pija blanda. Nos liberamos de la angustia momentánea. Olvidamos lo que nos perturbaba y sonreímos al placer con los ojos vendados. Sentimos como si nos ataran a la cama y no nos dejaran ir.
En un momento dado, nos damos cuenta que sólo es cuestión de levantar las dos patas y empezar a caminar. Entonces intentamos pegar todo nuestro cuerpo al colchón con el sudor mental que nos genera el estrés de querer escapar a nuestra propia invitación.

Escupimos al techo para que nos caigan lágrimas densas y hagan sentirnos realmente mal por nuestra inmovilidad acogedora. Nos decimos que quizás este no sea un buen momento. Nos mentimos otra vez y creemos en ello cada vez. Un esfuerzo enorme fue montado y sólo creamos una nueva excusa para nuestro invento.

jueves, 22 de julio de 2010

Quienes somos en realidad



Estoy subida a un juego, pero no puedo distinguir si soy yo la que juega o alguien lo juega y yo simplemente miro como lo hace. A veces creo que si y me divierto como nunca. Otras caigo en la cuenta de que es mejor creer que juego, sino muero. El juego me aterra porque no termina nunca o porque a lo mejor nunca empezó.
Vuelvo a estar con mis pensamientos, a escucharlos, sentirlos. No quiero perderlos, son lo único que me salva; Ellos y los sueños mágicos de mi otra galaxia.
La nada siempre tiene algo, y ese algo está relacionado con el todo de la nada. No existe ni la nada, ni el todo. Sólo atravesamos el concepto y en algún lugar entre estos buscamos ser algo, aunque ya lo somos. Queremos ser algo más que algo, que nos fue dado.
No creo que nada ocurra, los pensamientos huyen tras lo cotidiano y bajo una torre de preguntas se haya la verdad. Somos lo que hay donde no hay porque siempre algo hay.
Ciega del mundo veo una nueva realidad, la que yo creo. Mi tesoro es mi mundo, lo único que tengo. Siento que se escapa y ésta es mi manera de atraparlo.

viernes, 5 de marzo de 2010

Sensaciones únicas

Cuando un anciano se sorprende al rozar una mariposa.

Cuando un niño que no tiene que comer, se enamora
de otros ojos hambrientos.

Cuando el sol te sacude la cara para que sonrías al mundo.

Cuando no importa como se vea lo que hagas o no hagas.

Cuando la ingenuidad, brinda por un pasado en el presente para un futuro y de la emoción vuelca su copa de vino sobre tu piel.

Cuando el hombre que amas serpentea por la vereda creyendo que cada paso lo hará más feliz.