jueves, 28 de abril de 2011

Entre sueños


Cuando despierto elijo la película que quiero y pongo play.
Mientras duermo preparo el menú.

miércoles, 27 de abril de 2011

Jugar el juego

Quiero sacarte las zapatillas y las medias. Que respires con los pies. Que toques el suelo descalzo y sientas la temperatura con la planta. Que sientas cada dedo abrir y cerrar sus poros. Los músculos tiesos a flor de piel. Los huesos sanos y ruidosos. Que estires las articulaciones y te relajes para adentrar, penetrar lo impensable. 
Quiero que pises fuerte y te embarres con la tierra que hay más profunda. Que te enchastres con ella y te cueste distinguir las partes del lodo. Que te animes a sumergirte cada vez más y  me cuentes que se siente.
Quiero que tus pies jueguen con mis pies desnudos. Que sientas mi calor y diferencies los sentidos con el tacto. Que te desabroches al vacío y tengas un hermoso vértigo. Que te  acaricien insectos, hojas, pies, manos y bocas. Que te alteren y te muevan de un lado a otro. Que te halles en el momento justo y en un lugar desconocido pero ascendente.
Quiero que veas el cielo desde la tierra fértil. Que tus pies se planten como una semilla en la tierra y comiences a crecer a lo alto y a lo ancho. Que ames el cielo tanto como a esta tierra.

miércoles, 20 de abril de 2011

Nuevo concepto de vida


Un nuevo concepto de vida, una nueva visión de la realidad.
Una lejanía repentina, un encuentro sorpresivo con mi persona.
Una búsqueda vieja y conocida pero a la vez tan incierta.
Una nueva imagen se despliega frente a mí.
Ella está en donde sepa mirar, en la profundidad del sueño.

viernes, 18 de marzo de 2011

Libros abiertos


Vamos a escribirnos y a leernos toda la vida.
Vamos a estimularnos el uno al otro.
Vamos a dar pasos y retrocederlos porque está en nuestra naturaleza.
Vamos a seguir esperando nuestra mirada atenta que nos contempla.

lunes, 14 de marzo de 2011

Autoengaño



Te engaño sin querer hacerlo.
Te engaño sin saberlo.
Te someto a mi divino encanto porque
 no hay nada más en este mundo que pueda salvarnos.
Te engaño porque así me gusta.
Te engaño y sigo fallando.
Te engaño vida cada día porque de otro modo no podría soportarte.
Te engaño por placer.
Te engaño por miedo.
Te engaño y reluzco ante ti despampanante.
Te engaño cretina miserable.
Sin esta oportuna mentira nada tendría sentido.
Te engaño cuando lo que imagino lo hago realmente.
Te engaño cuando escribo lo que no te digo.
Te engaño primera y eternamente vida mía.
Te engaño de verdad.
Te engaño porque te me escapas y yo te quiero agarrar.
Te engaño sin mas que deseando que te entregues.
Te engaño sacrificio.
Te engaño sensación.
Te engaño descontento.
Te engaño porque te quiero aquí conmigo.
Te engaño porque no aguanto saber que va a pasar.
Te engaño para que a otros los reconforte.
 Vamos camino a descubrir que este engaño nos atrapa.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Creer, siempre creer

Una y otra vez me vuelvo a ilusionar.
No importa cuantas veces me desilusione,
siempre vuelvo a hacerlo.
No tengo fatiga ni un gramo de disyuntiva.
Todas las veces vuelvo a creer como si fuera la primera vez.
Amo día a día con una profunda sensación, temor, alegría.
Alguien me dijo que en estos tiempos no se puede ser ingenuo si se quiere sobrevivir.
Creí sin duda en sus palabras, pero luego me di cuenta que no se trata de sobrevivir sino de vivir en su más cruda apariencia. No se trata de creer por creer, sino de creer en la humanidad, en nosotros mismos. Luchar por creer, sin que por ello implique una necesidad sino más bien una elección.  

domingo, 27 de febrero de 2011

Los días que no puedo escribir

Hay días en los que mi cabeza se reniega a elaborar pensamientos. Por más que me ponga frente a un cuaderno decidida a llenarlo de mis impresiones, no logro fluir con mis sensaciones. Me bloqueo y aunque lea a grandes maestros, no hay caso. Mi cuerpo se inmoviliza y mi mente vuela hacia quien sabe donde. Me es imposible palpar siquiera su despegue. No consigo traerla, ni volcar parte de su viaje en un papel.
En esos días recurro a mis amigos escritores y los motivo de algún modo a escribir. Intento responder preguntas mirando a los ojos. Así les cuento, para que cuenten al mundo lo que ven en mí.
En esos días, eso es lo único que me alivia. Y no es que crea que con ello bastara. Pero simplemente me hace sentir un poco más liviana.  

miércoles, 16 de febrero de 2011

El sometimiento de uno mismo

Someterse a una cosa, a todo, a lo inherente.
Someterse y disfrutarlo.

Más o menos

Cuanto más nos conocemos, cuanto más sabemos, más difícil es. El instinto de arrancar las palabras del cuerpo, se sobrepone a las críticas del mundo y a las propias. Llueven las represiones trasgresoras. Las drogas supersticiosas entrelazan la inconciencia militante.

lunes, 14 de febrero de 2011

bla,bla,bla

Soy palabra insulsa, innecesaria e inservible. Soy esa palabra insana que nace de una grieta y cree derrochar libertad dentro tuyo. Soy sólo una palabra que provoca desde la forma absurda de no ser más que palabra. Soy pura palabra. Palabra que se agota en cuanto sale de mi inútil boca.  Palabra que dice ser solo por saber decirlo. Palabra que no te toca. Palabra que te somete a la nada, al descubierto. Palabra que aturde. Palabra que limita las sensaciones. Palabra que engaña con la apariencia. Palabra circunstancial. Palabra abrumadora. Palabra atolondrada. Palabra que me ata. Palabra costumbrista. Palabra desértica. Palabra aprovechadora de toda circunstancia. Palabra cansadora. Palabra repetitiva. Palabra que se regodea en mi interior. Palabra durmiente. Palabra terrenal. Palabra supeditada a mi atención. Palabra que se adueña de las cosas sin hacer uso de ellas.

Próximos al cambio

      El porvenir trae con el un cambio. Hay más de un solo posible final desdichado. Pero en cambio nos embellece la vulnerabilidad de uno inagotable. Al desprecio lo llamo margen de tiempo corriente. Lo siento en la estabilidad emocional. El retorno de la fábula egocéntrica del hombre ante la caricia de sus ojos al abrirse. Ojos que al mirarse creen verlo todo. Ojos que no ven más allá de su propio espacio. Ojos que temen ver en completa oscuridad.

martes, 8 de febrero de 2011

Despertar otro nuevo día

Abrir los ojos. Observar la luz de sol. Escuchar el quiquiriquí de los gallos. Respirar con tranquilidad. Sentir el cuerpo liviano. Refrescarme. Estirar los pensamientos. Caminar bajo el cielo y sonreírle al aire. Comer pan tostado con manteca. Seguir caminando. Recordar viejas mañanas. Jugar a inventarlas. Palpar nostalgia y enseguida transformarla en sensaciones presentes.

jueves, 27 de enero de 2011

Malditas mentes

Las mentes proyectan mentiras. Crean un vicio irreparable que se torna desesperante. Piensan por tener la capacidad de expresar con palabras. Toman el poder por ser racionales. Se aprovechan de nuestros cuerpos impacientes por sentir algo más. Nuestra imaginación embriaga de placer. Los goces adivinan la presencia ínfima de la ficción. La visión plasmática de la realidad desborda de sueños afectados.
El tiempo atraviesa un mundo superpoblado de mentes que quieren dominar lo que viene, lo que va y lo que no también. Inventan para hacernos creer ciegamente que son indispensables. Nos atiborran de obstáculos y preocupaciones. Quieren ser utilizadas por su propio egoísmo y así avasallar nuestra existencia. Las mentes nos mienten para no sentir lo que en realidad sentimos.

miércoles, 19 de enero de 2011

Cada una de las cosas iguales




Cuando no conocía el mundo no creía en la esperanza.
Hoy siento que parte de mi se refleja en él.
Hoy conozco algo más, algo nuevo.
Algo que hasta el momento no podía expresar.
Hoy creo en todos nosotros, porque creo en mí.

miércoles, 12 de enero de 2011

Arco iris

Eructe. Todavía tengo gusto a champagne en la boca. Entre mi nariz y mi garganta emergió un olor que me recordó a la copa fina y las burbujas. Mi cabeza se tambalea y mis ojos se contagian. Evocaciones que delatan que no hay nada que no podamos hacer sobre y bajo este gran arco iris parpadeante que nos regala el cielo.
Nos comprendemos, si. Nos animamos, si. Nos endulzamos, si. Pasamos hacia el otro lado, y nos deslizamos con el cuerpo hacia un ir y venir constante de colores. No necesitamos tocarlo para saber que está, porque lo sentimos. Nos hacemos cargo de la vista sumergida en sensaciones y creemos en ellas.
Mi protagonista es este arco iris que comparte momentos con los otros personajes y se revuelca sobre sus historias para agregarles algo que no se explica con palabras porque simplemente no hay necesidad de entenderlo. Nos cuestionamos, si. Nos conciliamos, si. Nos engañamos, si. Todo, ¿para qué? Para llenar el vacío de existir para nada. Porque la única manera de convertir nuestra realidad es creándola una y otra vez.   

Escúchate, escúchate

Ramificados, sumergidos bajo el agua, despertando.
Raíces brotan de nuestros pies y brazos.
Hacen fuerza por crecer a todo momento.
Buscamos la luz del día, al sol, a la vida.
Corrompemos los obstáculos, el cemento, las sombras.
El agua danza, purifica nuestro interior,
se siente en el aroma.
Ruido acoplado, ruido de voces, ruido en el silencio.
Oíme serás el elegido de tu propio estadío.

domingo, 9 de enero de 2011

Eso

Quiero eso que se ve pero que no es. Eso que parece pero en verdad la pifia.
Quiero ese mundo para tocarlo en fantasía. Sólo para imaginarlo cuando no vea más de lejos. Ser un poco más que un núcleo viviente, latiendo y en llamas.