jueves, 27 de enero de 2011

Malditas mentes

Las mentes proyectan mentiras. Crean un vicio irreparable que se torna desesperante. Piensan por tener la capacidad de expresar con palabras. Toman el poder por ser racionales. Se aprovechan de nuestros cuerpos impacientes por sentir algo más. Nuestra imaginación embriaga de placer. Los goces adivinan la presencia ínfima de la ficción. La visión plasmática de la realidad desborda de sueños afectados.
El tiempo atraviesa un mundo superpoblado de mentes que quieren dominar lo que viene, lo que va y lo que no también. Inventan para hacernos creer ciegamente que son indispensables. Nos atiborran de obstáculos y preocupaciones. Quieren ser utilizadas por su propio egoísmo y así avasallar nuestra existencia. Las mentes nos mienten para no sentir lo que en realidad sentimos.

miércoles, 19 de enero de 2011

Cada una de las cosas iguales




Cuando no conocía el mundo no creía en la esperanza.
Hoy siento que parte de mi se refleja en él.
Hoy conozco algo más, algo nuevo.
Algo que hasta el momento no podía expresar.
Hoy creo en todos nosotros, porque creo en mí.

miércoles, 12 de enero de 2011

Arco iris

Eructe. Todavía tengo gusto a champagne en la boca. Entre mi nariz y mi garganta emergió un olor que me recordó a la copa fina y las burbujas. Mi cabeza se tambalea y mis ojos se contagian. Evocaciones que delatan que no hay nada que no podamos hacer sobre y bajo este gran arco iris parpadeante que nos regala el cielo.
Nos comprendemos, si. Nos animamos, si. Nos endulzamos, si. Pasamos hacia el otro lado, y nos deslizamos con el cuerpo hacia un ir y venir constante de colores. No necesitamos tocarlo para saber que está, porque lo sentimos. Nos hacemos cargo de la vista sumergida en sensaciones y creemos en ellas.
Mi protagonista es este arco iris que comparte momentos con los otros personajes y se revuelca sobre sus historias para agregarles algo que no se explica con palabras porque simplemente no hay necesidad de entenderlo. Nos cuestionamos, si. Nos conciliamos, si. Nos engañamos, si. Todo, ¿para qué? Para llenar el vacío de existir para nada. Porque la única manera de convertir nuestra realidad es creándola una y otra vez.   

Escúchate, escúchate

Ramificados, sumergidos bajo el agua, despertando.
Raíces brotan de nuestros pies y brazos.
Hacen fuerza por crecer a todo momento.
Buscamos la luz del día, al sol, a la vida.
Corrompemos los obstáculos, el cemento, las sombras.
El agua danza, purifica nuestro interior,
se siente en el aroma.
Ruido acoplado, ruido de voces, ruido en el silencio.
Oíme serás el elegido de tu propio estadío.

domingo, 9 de enero de 2011

Eso

Quiero eso que se ve pero que no es. Eso que parece pero en verdad la pifia.
Quiero ese mundo para tocarlo en fantasía. Sólo para imaginarlo cuando no vea más de lejos. Ser un poco más que un núcleo viviente, latiendo y en llamas.