miércoles, 12 de febrero de 2014

Un hermoso vértigo














Con vos cada día es nuevo. Cada día es distinto.
Casi siempre tengo miedo a lo que no se, 
pero con vos estoy llena de un hermoso vértigo .
Y aunque a veces me frene por temblores, 
elijo seguir a tu lado en éste desafío constante.
Éste desafío que propones minuto a minuto
 sin que importe nada más que disfrutar esta maravillosa vida que nos atraviesa.
Sin vos no hay torbellino que marea.
No hay remolino que remueve aquello que se oculta  por debajo
 y que traslada a lugares inimaginables. 
 Sólo hay bullicio y mucho pero mucho tiempo que contar,
una eternidad que solventar.
Con vos descubrí que la vida puede ser algo más asombroso y autentico
que adelantarla y sólo detenernos cuando lo necesitamos.  
Aprendí que se puede frenar sin dejar de avanzar.
 Porque cuando se frena en un lugar que uno no planea, 
puede aparecer algo que te haga cambiar el rumbo. 
 Fue así, sin planearlo y porque nos detuvimos en un nuevo lugar como nos conocimos.
Encontré un mundo lleno de magia sin trucos debajo de la manga. 
Donde no hay motivo para abandonar los sueños. 
Donde vale más hacer que decir. 
Donde ese hacer construye un sentido que te llena de esperanzas.
Y aunque no sea para siempre, 
hay una certeza que me empuja a llegar a este momento con vos. 
Una fuerza descomunal que me despierta día a día 
para seguir construyendo este mundo de los dos.