miércoles, 13 de mayo de 2015

Cuenta conmigo

Hace tiempo ya, que no estás.
Que no se donde estás, ni sí estás.
Me pregunto de quién te esconderás.
¿Será que te aburre la planificación absurda del tiempo y el espacio?
¿será que te asfixia mi manía de pensarlo todo?
¿Cómo llegaron los movimientos rígidos y monótonos a sacudirnos tanto?
¿Donde estas ahora?
Acá. Recién llego.
¿Y donde estabas?
Me fui por ahí...
Pero... ¿No te diste cuenta que no eras vos?.
No sé realmente quien soy.
¿Y por qué no me buscaste?
¿A quién? ¿A vos o a mí?
A alguna. A cualquiera. A la que vos quieras.
Creo que dejé de hacerlo después de barrenar la ola, una vez dentro de la marea me sentí cómoda ¿Está mal?
No sé, pero ¿ No te lo preguntaste antes?
 Creo que simplemente seguí sin pensar demasiado en nada. Extrañamente me sentí parte de algo.
¿Y ahora? ¿Por qué volviste?
Me extrañó que no hubiera nadie cuestionandome y pensé en hacerlo yo misma.
¿Y ahora? ¿Qué pensás?
 que te extrañaba.


Encontré adicción en la contradicción

No poder expresar a los demás lo que quiero, ponerme nerviosa y trabarme, porque el otro nunca va a entender tal cual yo lo entiendo; porque según yo, no me esmero demasiado, pero sentir que realmente hago lo que puedo, pero que es inútil. Y no tener un hilo conductor en lo que escribo ni en la vida. Engañar a todos y sentir que por ende me engaño a mi misma pero sin aceptarlo aunque lo pueda escribir, y entristecerme por eso. Y encerrarme cada vez más en un hueco indefinido que se nubla con los recuerdos cada vez que hago memoria. Creer que puedo hacer películas mejores que las que veo pero odiarme cuando veo lo que hago. Y escribir odiarme en vez de odiarlo y reírme de ello, y subrayarlo para sentir que no pierdo mi esencia, y creer que esto es lo que vale. Que aunque me suba al colectivo y vea a todos ensimismados, mi pensamiento intenta ligeramente salir de mi cabeza. Vivir en contradicción con absolutamente todo. Cuestionar todas las decisiones aunque siempre terminen siendo trágicas. Nunca estar segura de nada pero creer que si lo estoy; y torturarme por dentro una y otra vez, sobre lo mismo. Criticar todo lo que veo, lo que hago o no hago. Ver lo bueno desde lejos pero nunca de cerca. Y tener algo tan cerca y creerlo realmente único, y que cuando se aleja vuelve a ser insípido, como todo su alrededor. Así me siento hoy y puede que así sea todos los días pero me gusta pensar que no.

jueves, 9 de abril de 2015

Jugando con mi mente o despertando de un sueño imaginario.




Nubes que se estrellan, se rozan entre ellas y se convierten 
en pequeñas estrellas que revolotean por el cielo. 
Me llueven las ganas de día, de noche. 
Se alimentan de ésta imaginación insaciable.
 No para de llover en todo mi mundo. Nunca para. 
Siento que su polvo refleja mi estado de animo,
 como si mi espíritu se comunicara de alguna manera especial con las nubes
 y les disparara docenas de estrellas para luego jugar y jugar; 
y así declararse definitivamente perdido en el espacio. 
También creo que está en mi naturaleza. 
Tengo una premonición. 
Una imagen intensa, inolvidable.
De esas que se guardan para toda la vida 
y nadie te las puede quitar.
Cuando estoy sola siento que hacen temblar la tierra entera;
pero cuando alguien se acerca y me muestra que son sólo luces navideñas; y que lo único que hacen es prender y apagar, una y otra vez. Ya no hay manera alguna, de que pueda seguir creyendo que son millones de estrellas desfilando para mi en el cielo.
                                                                      

domingo, 8 de febrero de 2015

Vos sos el camino

Son tus sueños los que van a dar sentido a estas palabras.
Con el agua tibia de tus sentidos empaparas tu mente de imágenes .
Sabes que podes cerrar los ojos y seguir leyendo mis palabras.
Sentir la adrenalina con cada poro de tu piel.
No te voy a decir nada que no sepas, ya.
Se que éste es el momento.
Ya no tengo dudas.
No me hace falta que nadie me lo diga.
Las certezas ya son parte de mi.
Mi cuerpo las creó.
No busco tu aceptación, ni tu cobijo, sólo escribo porque tengo un sueño.
Miles de sueños, de esos que se sueñan con un ojo abierto y el otro no.
Mientras camino me aseguran que por acá es.
Este es el camino.
Lo que vos podes percibir, va a ser diferente a lo que yo percibo pero es lo único verdadero.